Como parte del plan de seguridad vial lanzado recientemente, inspectores de la Subsecretaría de Tránsito del Municipio realizaron esta semana en la Ruta Provincial 26 las primeras mediciones de dos nuevos radares de velocidad.

El control se llevó a cabo en la intersección de la Ruta 26 y la calle Bariloche, en el límite de las localidades de Ingeniero Maschwitz y Maquinista Savio, donde la velocidad máxima permitida es de 60 km/h. “Este es un punto donde los vecinos han solicitado reiteradamente medidas para controlar la velocidad y mejorar la seguridad vial”, afirmaron desde el Municipio.
Sobre el estreno de estos cinemómetros, la Subsecretaría de Tránsito informó que “las primeras pruebas fueron muy positivas. Muchos conductores, al visualizar la señalización de radar y los carteles de velocidad máxima permitida, redujeron la velocidad y circularon dentro de los límites establecidos”.
“Sabemos que algunas personas pueden sentir molestia ante este tipo de controles, pero son necesarios para cuidar la vida de todos. La seguridad vial es una responsabilidad compartida y respetar las normas es fundamental para reducir los accidentes”, señalaron.
Además, remarcaron que “es posible que estas medidas se interpreten como recaudatorias, pero la realidad es que buscan promover el respeto por las normas de tránsito y garantizar la integridad de todos los ciudadanos”.
Los radares láser adquiridos por el Municipio son marca TruCAM 2 y pueden medir la velocidad de los vehículos hasta a un kilómetro de distancia, con un margen de error mínimo de 2 km/h. A su vez, capturan imágenes en tiempo real cada 0,3 segundos.
Su alcance máximo varía entre 1.200 y 1.500 metros, y cuentan con funciones de autoenfoque dinámico, auto iris dinámico y una pantalla LCD transflectiva. Esto asegura una óptima visualización en diversas condiciones de iluminación.
Las autoridades utilizarán estos dispositivos en puestos móviles con el objetivo de sancionar conductas que pongan en riesgo la seguridad vial. “Quienes elijan no respetar las velocidades máximas, deberán afrontar severas multas. En otros términos: quien las hace, las paga”, concluyeron desde el Municipio.