La Legislatura bonaerense aprobó la modificación de cuatro artículos de la Ley de Tránsito, que obligará a los padres a pagar las multas por infracciones que cometan sus hijos menores de 18 años en autos o motos.
Además, establece que aquellos que no lo hagan podrían llegar a sufrir el embargo de sus cuentas o sueldos, como si fuera una deuda impositiva.
El objetivo de estas modificaciones es “generar mayor conciencia” en los adultos para preservar la vida y la seguridad de los chicos, aseguró el subsecretario de Gabinete provincial, Juan Pablo Alvarez Echagüe (foto).
“Con esta herramienta legal, la Provincia busca que los adultos responsables tomen conocimiento cuando sus hijos de entre 14 y 17 años sean multados por alguna infracción”, declaró el funcionario.
Además, señaló que una de cada tres multas aplicadas en áreas urbanas a conductores de ciclomotores y motos, sobre todo en el interior de la provincia, involucra a adolescentes de esa franja etaria.
Entre los infractores más frecuentes se encuentran quienes manejan ciclomotores sin cascos y quienes no tienen la documentación completa o consumieron alcohol por encima de los límites permitidos a la hora de manejar autos.
“Es frecuente, además, que tengan más de una multa, por lo que se hace necesario llegar de algún modo a los padres de esos chicos para generar una mayor conciencia de sus hijos a la hora de conducir”, sostuvo.
Los municipios podrán cobrar ahora la gran cantidad de actas que están a nombre de conductores “precoces” y cuyos padres se resistían a pagar, amparándose en su carácter de menores.